Para darse y entenderse totalmente la infidelidad sexual debe existir una relación superior a la que únicamente proporciona el sexo. Esto es, Para que exista realmente infidelidad sexual la relación debe ser también sentimental. Obviamente, en contactos sexuales más o menos esporádicos, sin implicación emocional (y subrayo, sin implicación emocional), no pueden darse los celos. Como ya explicó Russell en aquella máxima, sin infidelidad no hay celos y sin celos, no hay infidelidad.
Ahora bien, creo que se entiende por infidelidad en una relación sentimental únicamente a la infidelidad sexual. Yo, en este punto, no estoy de acuerdo.
Para mi, una relación sentimental (o de pareja) debe haber -simplificando- sexo y sentimiento, ambas a la vez. Creo que el sentido común nos empuja a afirmar que no solo la infidelidad sexual rompe una relación de pareja, también la infidelidad sentimental.
¿En que consiste? Me centraré, ya que estamos hablando de sexo, en los casos de infidelidad sentimental en relación al deseo sexual, como un acto de la voluntad, del pensamiento, no como el acto sexual en sí.
Russell dice que la inmovilidad de las personas fuerza inevitablemente la fidelidad. Pues no, fuerza únicamente la fidelidad sexual (si es que la masturbación puede excluirse, como ya se entenderá luego)
El deseo sexual, como voluntad, puede dirigirse hacia cualquier persona, aunque esté en las antípodas, o aunque, de hecho, tal persona no exista y sea pura fantasía. Ya de por si este hecho indetectable, en principio, por la pareja, lo considero infidelidad.
Ahora, con esta infidelidad conviene ser razonablemente transigente (ninguna mujer negará, siendo sincera, que le gusta Brad Pit por mucho novio que tenga) aunque con ello se degrada ligeramente la calidad de la relación idílica que intento describir. Si esta existiese (y lo escribo con total escepticismo) únicamente se desearía, en todas las dimensiones, a la pareja.
El resto de infidelidades sentimentales vendrían a ser tales como la mentira, la coacción, la presión, la vergüenza… Y no aceptan transigencias de ninguna clase.
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